¿A qué estamos dispuestxs para detener la guerra contra la humanidad?

Esa es la pregunta que, según nos dijo el Subcomandante Insurgente Moisés a nombre del Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del EZN, se hicieron lxs zapatistas. Y es la pregunta que nos hicieron a todas y todos nosotrxs: a lxs presentes en el caracol de Morelia para celebrar el 26 aniversario del levantamiento del EZLN, a todxs lxs compas de la Sexta y de las Redes de Resistencia y Rebeldía, a todxs los pueblos del CNI-CIG, a todxs lxs de abajo, a todxs los pueblos indígenas y campesinos… a todos los seres humanos.

La celebración del 26 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido fue festivo, jovial, combativo y al mismo tiempo introspectivo, reflexivo: los muchos dolores, las muchas rabias, conjuntándose con la determinación, con la convicción, con la lucha. Y con las preguntas. Muchas preguntas.

Este aniversario se celebra después de un mes intenso de actividades que nos hicieron reír, danzar, soñar, pensar, sufrir, rabiar, reflexionar. El segundo festival de cine, el primer festival de danza, el foro en defensa del territorio y la Madre Tierra, el segundo encuentro de mujeres que luchan. Espacios donde se nadó en el mar de dolores, de atropellos, de injusticias, de violencia y brutalidad de nuestro país y nuestro mundo. Catarsis sanadora que impulsó el pensamiento y la reflexión necesarios para enfrentar esta guerra. La guerra contra la humanidad.

De ahí que sea tan importante lo que el Subcomandante Moisés, a nombre del CCRI-CG del EZLN, nos plantea: ¿A qué estamos dispuestxs para detener esa guerra?

La pregunta surge también ante la respuesta que lxs propios zapatistas nos dan. La generosidad con la que nos regalaron esos momentos en los festivales de cine y danza, en el foro en defensa del territorio, en el encuentro de mujeres que luchan. No hay palabras que alcancen a expresar la gratitud que les debemos ante el esfuerzo de miles de mujeres, hombres, niñxs y ancianxs que hicieron eso posible con enormes sacrificios y la fuerza de la colectividad y la determinación.

Pero también con el ejemplo de organización. La extraordinaria expansión de la autonomía que representa la creación de siete nuevos caracoles y cuatro nuevos municipios autónomos, que, sumados a los caracoles y municipios existentes, conforman 43 Centros de Resistencia Autónoma y Rebeldía Zapatista (CRAREZ).

La guerra contra los pueblos, como dijo el Subcomandante Moisés, se recrudece con el actual gobierno, que impulsa megaproyectos de con grandes beneficios para el capital y destrucción sin precedentes de la Madre Tierra. No se trata de opiniones y consignas. Se trata de reflexión cuidadosa nacida del propio dolor, de sufrir en la piel lo que significan esos proyectos de muerte,  para los pueblos zapatistas, los pueblos del CNI-CIG,  los pueblos indígenas y campesinos en general, lxs de abajo, las mujeres de tantas geografías.

El gobierno en turno “pide permiso” a la Madre Tierra para destruirla con megaproyectos, poniendo en la tierra un pollo, trago y tortillas, recordó el Subcomandante Moisés.

Entonces nosotros los pueblos zapatistas seguimos nuestro modo y nuestro calendario. En nuestras montañas hicimos la ofrenda a la Madre Tierra. En lugar de trago, le dimos de beber la sangre de nuestros caídos en la lucha. En lugar de pollo le ofrecimos nuestra carne. En lugar de tortillas, le ofrendamos nuestros huesos, porque somos de maíz. Y la hicimos esa ofrenda no para pedirle permiso a la Tierra de destruirla, o de venderla, o de traicionarla. La hicimos la ofrenda sólo para avisarle a la Madre Tierra que la defenderemos. La defenderemos hasta morir si es preciso.

Dice el gobierno que los megaproyectos se realizarán “les guste o no les guste”.

Eso quiere decir “Así sea con ustedes vivos o muertos, pero lo vamos a hacer. Y nosotros los pueblos zapatistas lo tomamos como que está retando, como que está diciendo que él tiene la fuerza y el dinero y a ver quién se opone a su mandato. Está diciendo que se va a hacer lo que él diga, no lo que digan los pueblos y que no le importan las razones.

Entonces nosotros los pueblos zapatistas lo tomamos la parte que nos toca de ese reto. Y sabemos que el actual capataz de los poderosos nos está haciendo unas preguntas:

“¿Están dispuestos los pueblos zapatistas a sufrir desapariciones, encarcelamientos, asesinatos, calumnias y mentiras por defender la tierra que guardan y cuidan, la tierra donde nacen, crían, crece, viven y mueren?”

Y con estas preguntas, el capataz y sus guardias nos ponen frente a la opción de “vivos o muertos, pero se tiene que obedecer”. O sea que nos preguntas si estamos dispuestos a morir como alternativa de sociedad, como organización, como pueblos originarios de raíz maya, como guardianes y guardianas de la Madre Tierra, como individuos e individuas zapatistas.

Y lxs zapatistas responden con otra pregunta:

¿Están dispuestos los malos gobiernos a tratar de destruirnos al costo que sea, a golpearnos, encarcelarnos, desaparecernos y asesinarnos?

Para lxs demás, para los de abajo, para todos los seres humanos de este planeta en vías de colapso, quedó la pregunta: “¿Qué están dispuestxs a hacer para detener la guerra que hay contra la humanidad, cada quién en su geografía, su calendario y con sus modos?”

La pregunta quedó flotando en el aire mientras los grupos de música, poesía y danza ocuparon el templete el resto de la noche. A media noche, la Comandanta Elizabeth, el Comandante Zebedeo, la Comandanta Dalia y el Comandante Tacho despidieron el año que se va y dieron la bienvenida al nuevo con la firme determinación de seguir construyendo un mundo otro, con autonomía, dignidad y colectividad… hasta la muerte.

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés en nombre del CCRI-CG del EZLN en la inauguración del 26 aniversario:
(Descarga aquí)  

Palabras del Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del EZLN en la clausura del 26 aniversario:

Acto cultural:

Fotos (Enlace Zapatista y Radio Pozol):