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(Entrevista con Carla, Brigada Marabunta)

Durante la manifestación realizada el 2 de octubre de 2019 en el marco del 52 aniversario de la masacre del 68 en Tlatelolco en la Ciudad de México un grupo de estudiantes, manifestantes, periodistas y personas defensoras de derechos humanos fueron encapsuladas alrededor de las 5 de la tarde.

Durante estos hechos, se aventaron petardos y objetos. Algunos de ellos, como está documentado en varios videos provinieron desde afuera del encapsulamiento y varias personas fueron golpeadas por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, entre ellas, dos estudiantes de bachillerato de la UNAM y personas defensoras de derechos humanos, específicamente pertenecientes a la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta (BHPM).

Como parte de su labor cotidiana en el acompañamiento y la mediación en las manifestaciones, las y los compañeros de la BHPM documentaron los hechos ocurridos e intentaron apoyar a personas heridas y un joven que estaba siendo detenido y había sido fuertemente golpeado. Ante esta acción, recibieron nuevamente hostigamiento, empujones y golpes, además, les fue sustraída una cartera y un teléfono celular (con el que se encontraban documentando) que posteriormente “apareció” después de mucha presión.

Las y los compañeros de la BHPM se encontraban plenamente identificados, con playeras y gorras rojas, gafetes y banderines, como siempre lo hacen, sin embargo, las personas que los agredieron, no. Estas personas eran elementos policiacos que no se encontraban uniformados y tampoco portaban ningún tipo de información visible lo cual implica una clara violación a los derechos humanos y a los protocolos de actuación de la SSC.

Este hecho, que presentamos en voz de una de las compañeras agredidas a través de una entrevista y de un video de denuncia que la BHPM publicó el día de ayer en su página de Facebook, nos recuerdan que para garantizar el derecho a ejercer la libertad de expresión es fundamental tomar en cuenta, entre otras cosas, lo siguiente:

1. El trabajo de las personas defensoras de derechos humanos como la BHPM es esencial pues con su labor cotidiana se documentan violaciones a derechos humanos en contextos de movilizaciones sociales, se acompaña, se media y se atiende a personas víctimas de represión por parte de las diferentes agencias policiacas.

2. Desde hace muchos años varias organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la CDMX han realizado diversas mesas de trabajo y han realizado revisiones puntuales con organismos gubernamentales locales para transparentar los protocolos de actuación de las corporaciones policiacas en donde reiteradamente se ha manifestado la importancia de respetar los derechos humanos de las personas que se manifiestan y así evitar detenciones arbitrarias y abuso de la fuerza, entre otras.

3. En el Protocolo de Actuación Policial de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México para la Protección de Personas en el contexto de Manifestaciones o Reuniones se establece claramente que “las y los policías deberán estar debidamente uniformados, portar de manera visible identificación oficial, insignias, divisas y el equipo que les fuese asignado”. El 2 de octubre de 2019 se encuentra documentado en diversos videos y fotografías en redes sociales que fueron compartidos por personas que se encontraban en la manifestación y por medios de comunicación como los siguientes que esto no fue así:

https://twitter.com/kontrakapital_/status/1179902670561333248 https://twitter.com/kontrakapital_/status/1179543020536041474

4. El Protocolo plantea que la cadena de mando de las corporaciones policiacas debe ser clara y debe tener comunicación eficaz, por lo tanto, es fundamental que hechos como los sucedidos el día de ayer no sólo se esclarezcan, sino que quede claro a quién correspondió dar la orden para que policías vestidos de civil que detengan y agredan a las personas que se manifiestan en la CDMX

5. La Constitución Política de la Ciudad de México señala en diversos artículos que la dignidad y los derechos humanos son un eje rector del actuar de las personas servidoras públicas y, se reconoce y garantizan los derechos de las personas que ejercen la libertad de expresión y que defienden derechos humanos. Por lo tanto, los recientes hechos demuestran que claramente se siguen violentando los derechos humanos de las personas que salen a las calles a manifestarse y de las que, desde su labor, acompañan estos procesos.

Colectivo ustedes somos nosotros

(Denuncia Vía Ké Huelga Radio)