El agua hablará
Relatos de búsquedas en lo profundo
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El agua hablará es un podcast de investigación sobre la desaparición y búsqueda de personas en ríos, presas, pozos y otros cuerpos de agua en México.

Cada episodio es una historia de quienes buscan hasta por debajo del agua a las personas desaparecidas, en un país en el que oficialmente hay más de 73 mil denuncias por desaparición.

1. Todo fluye menos la búsqueda
por Perifónicas y Bajo Tierra

Josefina de León, madre de una joven desaparecida y directora de la Red de Desaparecidos de Tamaulipas, participa en el primer operativo de búsqueda de personas que se realiza con una cámara de pozo profundo en la presa Vicente Guerrero. En el proceso, Josefina irá descubriendo los retos técnicos y humanos de buscar en la fluidez del agua.


Transcripción: (English here)


Narradora (Celia Guerrero): En un día soleado a la orilla de la presa Vicente Guerrero, el enorme espejo de agua, del que no se percibe final en el horizonte, refleja el azul del cielo y algunas nubes que parecen flotar sobre la superficie como barcos fantasma.

Este cuerpo de agua, rodeado de vegetación frondosa, es una de las presas más importantes del estado de Tamaulipas y está entre las 10 más grandes de México.

A unos 60 kilómetros de la capital de Tamaulipas, Ciudad Victoria, la presa y sus alrededores se convirtieron en un atractivo turístico para practicantes de pesca deportiva, desde la década de los años 80 y hasta finales de los años 90.

Pero de aquella época de esplendor hoy sólo permanecen la quietud del agua estancada y algunas ruinas de hoteles y casas de descanso a sus orillas. El resto se vio trastocado por la ola de violencia que azota este estado desde 2008.

Josefina de León: Cuando nos llega la información de la Vicente Guerrero sabíamos perfectamente que había personas, familias, que comentaban acerca de que ahí los aventaban. ¿Cómo los aventaban? Usaban lo que es la malla, lo que usan en las pescas y todo eso, los enmallaban y les ponían un tabique grande para que se hundieran y los aventaban de la lancha.

Narradora (CG): Hola. Soy Celia Guerrero.

Narradora (Mayela Sánchez): Y yo Mayela Sánchez.

Narradora (CG): Ambas, periodistas investigadoras de El agua hablará, un podcast sobre la desaparición y búsqueda de personas en los ríos, lagos, presas y otros cuerpos de agua en México.

Narradora (MS): En este primer episodio contaremos la historia de Josefina de León, una buscadora de desaparecidos en Tamaulipas que ha dedicado años a comenzar a descifrar cómo buscar en el agua.

Narradora (CG): Es difícil imaginarlo, pero esta historia se desarrolla en ese paisaje idílico y de aparente pasividad del que escuchamos al inicio.

Josefina de León: Estamos en el municipio de Padilla, Tamaulipas, en la zona que comprende la presa Vicente Guerrero, que pertenece a ese municipio, y se está haciendo un operativo de búsqueda en la presa. Es una búsqueda en agua.

Narradora (CG): Esa voz que escuchamos es de Josefina de León. Tal vez sea necesario aclarar que su búsqueda no comienza aquí, en la presa Vicente Guerrero.

Josefina de León: Bueno, me llamo Josefina de León y soy mamá de Cinthya Mabel Pantoja de León, desaparecida el 22 de abril del 2012 en Ciudad Victoria.

Cinthya es de los casos en que se la tragó la tierra, prácticamente. Nadie sabe nada, nadie vio nada.

Narradora (CG): El mismo día que Josefina levantó la denuncia por la desaparición de Cinthya, comenzó a recorrer todas las rutas posibles alrededor de la capital tamaulipeca. Condujo día y noche, esperando encontrar alguna señal de su hija, una joven de 25 años, o de su automóvil, un chevy color azul.

Josefina de León: Cinthya salió a una fiesta, un sábado en la noche con un grupo de amigos. Habíamos acordado que si se hacía muy noche pues que no anduviera en la calle y los amigos eran de larga tirada y sí, efectivamente, se amaneció ahí. Salió de la fiesta, o de la reunión, porque ya era una reunión, una conversación entre amigos, como a las 6 de la mañana. Y ya, jamás nadie supo nada de ella.

Narradora (CG): Josefina denunció la desaparición en la fiscalía local. Pero tenía la certeza de que si ella no buscaba a su hija nadie más lo haría. En México existe una gran desconfianza en el trabajo de las autoridades de procuración de justicia, y los miles de casos de desapariciones sin resolver la profundizan.

Narradora (MS): Su búsqueda no se limitó a las carreteras. Siguió por las brechas, por los descampados, por las huertas, por la sierra.

Josefina de León: En internet fue cuando empecé a explorar con el ánimo de ver qué veía, qué escuchaba, qué me daba alguna lucecita dentro de toda esa maraña de oscuridad, a ver si había algo que me dijera ‘vete por aquí, vete por allá’. Y fue cuando empecé a descubrir que había un mundo de personas desaparecidas, y yo dije ‘¿a qué horas pasó esto?’.

Narradora (CG): Para 2015, después de 3 años de andar sola y de muchas dificultades para lograr que la investigación avanzara y las autoridades buscaran a Cinthya, Josefina registró la Red de Desaparecidos de Tamaulipas, una organización dedicada precisamente a intentar resarcir estos problemas para otros que también buscan a sus familiares.

Narradora (MS): Desde entonces, la red apoya a familiares de víctimas de desaparición a través de la asesoría jurídica y la solicitud de búsquedas para localizarlos e identificarlos.

A nivel nacional, varios grupos de familiares hacen este trabajo, enfocado sobre todo a buscar en fosas clandestinas.

Narradora (CG): Pero en Tamaulipas, a diferencia de otros estados en México, la violencia asociada a la militarización fue tan avasalladora que pocos fueron quienes se atrevieron a salir a buscar a los desaparecidos.

Es más, pocos eran quienes denunciaban las desapariciones por temor a la colusión entre las autoridades y los criminales.

Narradora (MS): Josefina describe esta ola de violencia como un huracán que pegó con la mayor fuerza en Tamaulipas, arrasó con todo y no permitió a la gente salir de su casa durante muchos años; todos se refugiaron. Pero una vez que pasó lo más fuerte, aunque los rezagos de la tormenta continuaban, algunas personas empezaron a salir. Y poco a poco comenzaron a buscar a quienes habían sido desaparecidos.

(Voces de hombres dando indicaciones. Ruido de encendido de auto)

Narradora (CG): Es 21 de febrero de 2019 y Jorge Ernesto Macías, comisionado estatal de búsqueda, y la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, dirigen el primer operativo de búsqueda solicitado por Josefina que realizarán en la presa Vicente Guerrero.

Narradora (MS): El operativo no está relacionado con el caso de Cinthya Mabel, la hija de Josefina, sino con el de un familiar de otro integrante de la Red.

Narradora (CG): Además del equipo de búsqueda de la Fiscalía, acompañan el operativo militares, policías federales y estatales, protección civil, Josefina y un familiar de la persona desaparecida que buscarán en el agua. No mencionaremos su nombre para no entorpecer el caso y por cuestiones de seguridad.

Una vez que todos están reunidos y listos, salen de las instalaciones de la Fiscalía en caravana, rumbo a la presa.

El lugar al que se dirigen es uno de los puntos a lo largo del territorio de Tamaulipas que Josefina ha detectado como sitios donde probablemente existan restos o cuerpos de personas desaparecidas.

Josefina de León: Hay una lista de 85 puntos con información que llegaron directamente con nosotros. No todos llegaron el mismo día, fueron llegando, fueron llegando. Dentro de eso estaba la presa, y dijimos, bueno, vamos a la presa, aquí está el punto.

Narradora (MS): Pero además de saber dónde buscar, hay que tener con qué buscarlo…

Josefina de León: ¿Qué se necesita? La cámara de pozo… las lanchas suficientes; las baterías; el combustible; las lámparas.

Narradora (CG): Porque si la búsqueda en fosas clandestinas tiene sus propios retos, localizar restos humanos en el agua plantea sus propias dificultades.

Narradora (MS): Los cuerpos no solo están sumergidos, sino que son arrojados al agua deliberadamente para ocultarlos y desaparecer cualquier rastro. Por ello, para hacer una búsqueda en agua se requieren de ciertas condiciones climatológicas y la tecnología que permita explorar ese ambiente.

Narradora (CG): Llegamos a una estación naval a la orilla de la presa, que fue construida apenas en 2018. Con la llegada de los marinos esta zona recobró cierta accesibilidad.

Ahí, el equipo de protección civil comienza por bajar la lancha. Luego, los miembros del equipo de búsqueda de la fiscalía preparan la cámara de pozo profundo que serán sus ojos debajo del agua. Aparece una segunda lancha de marinos, quienes están ahí para vigilar el operativo.

(Policías intercambian indicaciones por radio)

Narradora (CG): A la embarcación abordan: la agente del Ministerio Público, un perito, un policía que maneja la cámara de pozo, el conductor de la lancha y el papá del desaparecido por el que se realiza esta búsqueda. El resto de los que acompañamos el operativo tendremos que alcanzar esa lancha por tierra.

Josefina de León: Nadie se quiere meter al agua porque siempre es más fácil acá en tierra, ¿no? O detrás de un escritorio.

Narradora (CG):…dice Josefina, y confiesa que ella no sube a la lancha porque no sabe nadar.

Narradora (MS): Este tipo de búsqueda, en una presa y con una cámara de pozo profundo, no se ha hecho antes.

El agua es un espacio al que no pertenecemos y que nos representa una serie de vicisitudes que poco a poco Josefina comienza a descubrir…

Está la acción de la naturaleza: la corriente que sigue su curso, la fauna depredadora, incluso el viento que puede entorpecer el manejo de la embarcación.

En la tierra, los caninos del equipo de búsqueda de la fiscalía están entrenados para olfatear y marcar el sitio en donde pudieran encontrar restos humanos. Pero en el agua su olfato no es de mucha ayuda. Y los humanos no pueden identificar a simple vista si la tierra ha sido removida recientemente, como lo hacen en las fosas, o detectar alguna actividad, como pisadas, desechos, o indicios de que hubo alguien más ahí.

Narradora (CG): Lo que sí ayuda es detectar dónde hay animales merodeando. O, si los cuerpos fueron lanzados sujetos con algún objeto para evitar que flotaran, pueden generar burbujas en la superficie.

Esto lo explica el jefe de la unidad de búsqueda, mientras avanzamos a bordo de una patrulla hacia el punto del otro del río en donde nos encontraremos con el equipo que realiza la búsqueda en el agua.

Cuando llegamos a este sitio, uno de los policías grita desde el agua que necesita marcar un punto. Alguien, desde la orilla, le pasa un palo largo de manera improvisada. No tienen el equipo que requerirían para marcar sobre el agua un indicio.

Desde la orilla no podríamos asegurar que el palo, una estaca no mayor a tres metros de largo, funcionó para marcar el lugar.

Con el hallazgo de ese punto, el equipo de búsqueda concluye la jornada y todos regresamos al lugar donde desembarcamos.

En el camino de regreso, Josefina recibe una llamada de la agente ministerial, que le cuenta: la cámara logró captar algo que parecen huesos y el equipo grabó durante unos segundos esta imagen, para que la antropóloga forense pueda decir si son restos humanos.

Josefina de León: Ahorita no hay una seguridad absoluta porque pues nosotros no somos expertos en la material. El experto es el que termina por definir si es o no. Que sí es [ríe].

Celia Guerrero: ¿Tú crees que sí es?

Josefina de León: Ojalá… ojalá que sea.

Narradora (CG): Continuamos después de esta pausa.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo es un podcast sobre las dificultades de buscar a personas desaparecidas en cuerpos de agua en México. Somos un proyecto independiente y necesitamos de tu ayuda para continuar. Busca el botón de donación en nuestro sitio web: bajotierramedia.com/sonar/elaguahablara. Con tu apoyo, podremos continuar investigando y trayendo a ti estas historias.

Narradora (CG): Antes de la pausa escuchamos lo que sucedió durante el primer día de búsqueda en la presa Vicente Guerrero: la cámara de pozo profundo que utilizan para buscar debajo del agua captó lo que, a primera vista, parecía ser un hueso. Ese día, el operativo terminó con el hallazgo de “el indicio”—como lo llaman en jerga judicial. Y el equipo se retiró del lugar sin rescatarlo. Únicamente, marcaron el sitio.

Narradora (MS): Durante 2019, la fiscalía de Tamaulipas participó en 14 búsquedas de personas en cuerpos de agua, de acuerdo con información proporcionada por la institución. Cuatro de ellas fueron en la presa Vicente Guerrero.

Cuando solicitamos los reportes sobre las búsquedas mediante peticiones de información pública, pensamos que podríamos obtener detalles de cómo buscan un cuerpo humano que ha sido escondido deliberadamente en el agua.

Lo que obtuvimos fueron reportes con descripciones pormenorizadas sobre los funcionarios que participaron en las búsquedas, los vehículos que usaron, las horas y sitios de reunión para iniciar los recorridos. Y, en medio de párrafos plagados de jerga judicial y frases hechas, se leían escuetas descripciones sobre cómo buscaron.

Entendimos que a través de esos reportes no podríamos conocer si siguen protocolos o tienen metodologías para ese tipo de tareas.

Narradora (CG): Pero los días que acompañamos el operativo de la presa constatamos que no tienen el equipo adecuado y si lo tienen no saben cómo usarlo; no están preparados para reaccionar ante condiciones cambiantes, como el nivel y la corriente del agua que pueden modificar la visibilidad. Y ante las emergencias o eventualidades que se suscitan, improvisan.

(Se escucha música romántica en la radio de un vehículo. Policías hablan entre ellos)

Narradora (CG): Es el segundo día de búsqueda y en esta ocasión el operativo será en un nuevo punto de la presa Vicente Guerrero. Para llegar a ese lugar debemos atravesar un rancho llamado Campo La Isla. Pero se trata de una propiedad privada y el camino hacia nuestro destino está cerrado.

(Continúa la conversación entre policías, quienes hablan sobre cómo resolver el problema del ingreso al rancho. Mientras tanto, Josefina de León, molesta. cuestiona a otra policía)

Josefina de León: Bueno, ¿cuál es el plan? ¿Entrar aquí con todo y lancha?

Policía: No, es que tenemos que ir por…

Josefina de León: Primero tenemos que ir allá, ¿no?

Policía: …él es el que nos tiene que decir si se dan las condiciones para entrar en la lancha…No podemos ir en la lancha hasta las 3, 4 de la tarde, porque entonces vamos a estar como ayer…

Josefina de León: Mmhm…Y ya es bien tarde…ya deberíamos estar en el agua ahorita. Van a ser las 11.

Narradora (CG): Parece que nadie previó esta situación, pues los policías llaman en ese momento al dueño del rancho para poder ingresar. Pero son Josefina y otros integrantes de la Red de Desaparecidos de Tamaulipas quienes le explican que están buscando a sus hijos y lo convencen de que los deje pasar. Para cuando, finalmente, llegan al punto de la presa donde tendrán que buscar, han perdido horas.

Ninguno de los miembros de la Red acepta subirse a la lancha. Están molestos porque se ha hecho tarde.

Así que a bordo vamos únicamente funcionarios de la fiscalía…y yo. Nos hemos alejado lo suficiente de la orilla como para no escuchar a quienes se quedaron, cuando la agente del Ministerio Público pregunta por el perito. Se dan cuenta de que no subió a la embarcación. Y regresamos por él.

Ya con el perito a bordo, finalmente empieza la búsqueda y… en tan sólo unos minutos la cámara se apaga. Se acaba la batería y no traen las de repuesto.   Volvemos por segunda vez a la orilla y sin posibilidad de hacer la búsqueda en la presa, los agentes de la fiscalía improvisan una búsqueda en tierra. Nuevamente, los familiares de los desaparecidos se rehúsan a participar. Ha sido un día de trabajo perdido y están malhumorados.

Se hace de noche cuando la fallida búsqueda termina. De vuelta a la fiscalía, Josefina luce más enojada que decepcionada.

Josefina de León: Eso es simulación. Yo no voy a ira hacer algo que no tengo planeado.

Narradora (CG): A pesar de los problemas durante la búsqueda, en el primer día mediante la cámara de pozo profundo pudieron detectar lo que parecía ser un resto óseo en el agua.

Josefina de León: El ideo haz de cuenta que está toda la vértebra. Toda, toda la columna y luego sal…el…el sacro. Y luego, parte de las extremidades de abajo. O sea se ve clarito.

Narradora (CG):…dice Josefina sobre la imagen que registró la cámara.

Narradora (MS): Pero los reportes de la fiscalía son contradictorios, pues en la descripción del agente policial que operó la cámara no se detalla el hallazgo; sólo incluye capturas de video con leyendas que refieren la observación de una o varias, abro comillas “siluetas que contrastan con el entorno”, cierro comillas. Mientras que en otro documento, elaborado por la misma fiscalía, hablan de fragmentos de restos óseos.

Como sea, se trataba de un indicio, así que lo que procedía era sacarlo del agua. Y lo más pronto posible porque la corriente podría cambiarlo de lugar.

Josefina de León: Sí, se puede mover de lugar, entonces es de ya. Yo ya el lunes, hoy es sábado, pero ya el lunes ya estoy a primera hora ahí para acelerar todo esto y que podamos, si es posible, en esta misma semana o inicios de la próxima, regresar por la osamenta.

Narradora (MS): Pero las cosas no salieron como Josefina esperaba. No sólo no regresó la siguiente semana, sino que hasta ahora el indicio aún no ha sido recuperado del fondo de la presa.

Claro que después de esa primera búsqueda, y con la motivación de haber encontrado lo que podría ser un resto humano, Josefina no se quedó cruzada de brazos. Al contrario: solicitó a la fiscalía que se hiciera una nueva inspección en el mismo sitio, pero esta vez con el propósito de recuperar ese fragmento.

La nueva búsqueda se hizo el 8 de abril. Pero la visibilidad dentro del agua era nula y los buzos de la Marina que acudieron esa vez no pudieron ubicar el indicio.

Josefina de León: Quisiera yo tener una aspiradora y absorber toda el agua, ponerla en otro lado y ahora sí, está limpio, es tierra. No puedo, no puedo evitar que llueva, no puedo evitar que pasen los ciclos naturales que están desfasados también ya, con eso del cambio climático. Hay cosas que yo no puedo controlar.

Narradora (MS): En una tercera búsqueda, también con buzos y con la cámara de pozo profundo, no encontraron nada. Era junio y habían pasado ya cuatro meses del primer operativo en la presa.

Después de tres intentos y al darse cuenta que la fiscalía no contaba con una metodología de búsqueda de restos humanos en agua, Josefina empezó a investigar quiénes sí podrían tener experiencia en esa tarea.

Tras mucho pensar y preguntar y acercarse a distintas instituciones, Josefina se dio cuenta que sí había una oficina en el gobierno que podía ayudar: en el Instituto Nacional de Antropología e Historia hay una subdirección de arqueología subacuática, que lo que hace es, justamente, buscar vestigios en el agua.

Fue a través de la Comisión Nacional de Búsqueda que hubo un primer contacto con este grupo de arqueólogos.

Josefina de León: Y ¡sorpresa! Llega uno al Instituto y ‘Aaaay, señora, pues con todo el dolor de mi corazón pero no puedo’, ¿no?. ‘Pero ¿por qué?’. ‘Es que no es nuestra competencia, o sea nosotros somos especialistas, sí, pero en aspectos antropológicos de indicios de historia, o sea de tiempo, de objetos, de barcos, de huesos también, pero de historia. No buscamos cadáveres, no es nuestra competencia’.

Narradora (CG): Cuando Josefina conoció al encargado de ese equipo, el arqueólogo  Roberto Junco, ella le mostró la fotografía de la persona desaparecida por la que inició todo ese trabajo en la presa:

Josefina de León: Mire, entre otros desaparecidos está este, que es este señor que anda aquí, buscando.”

Narradora (MS): Aunque Junco le reiteró que lo que le pedía no era de su competencia, abrió una posibilidad: el equipo de arqueología subacuática podría ayudar en la búsqueda en su tiempo libre.

Narradora (CG): Y así fue que los buzos especialistas en búsquedas subacuáticas participaron durante tres días de octubre de 2019 para hallar el resto óseo que la cámara de pozo profundo de la Fiscalía había captado casi ocho meses atrás.

Josefina de León: Yo digo ‘No me lo haya movido’. Y yo que me tardé tanto… pero quizás debí hacer más presión o ponerme en pelotas ahí para tener todo rápido. Pero también entendí que hay cosas que no dependen de mí ¿no?

Narradora (MS): Con el equipo experto, integrado por un antropólogo físico, un historiador y tres arqueólogos, la búsqueda fue más exhaustiva y con una metodología.

Narradora (CG): Un par de buzos limitan la zona de búsqueda y rastrean introduciendo la mano en el sedimento porque la visibilidad es nula. Repiten este procedimiento avanzando en líneas rectas, como si formaran una malla imaginaria.

Narradora (MS): A pesar de que esa vez el ejercicio de búsqueda fue más completo y sistemático, el equipo no encontró ningún indicio en ese sitio.

Josefina de León: Sí me frustré porque dije ‘Me llevó todo el año este rollo’, pero también dije ‘No lo había hecho’… tenía que… tenía que pasarme lo mismo que al principio… cuando anduve en tierra, cuando empecé en tierra pues no sabía.

Narradora (MS): Josefina cree que los ciclos de la lluvia durante estos meses dificultaron la visibilidad debajo del agua. Pero otras circunstancias, como la presencia de animales o las crecidas y bajadas del río cercano a la presa también pudieron haber movido el resto óseo.

Narradora (CG): Ha pasado más de un año desde que Josefina supo que ahí, debajo del agua, podría estar una pista sobre la ubicación de una persona desaparecida.

Narradora (MS): Semanas y meses de aprender de errores, propios y ajenos, de tocar puertas, de presionar a quienes tienen la obligación de buscar a los desaparecidos.

Narradora (CG): Tiempo en el que Josefina comprendió que su experiencia buscando en fosas podría serle útil sólo hasta cierto punto.

Narradora (MS): Porque en la tierra los cuerpos permanecen quietos (ocultos, sí, pero quietos). En la tierra sus pies y sus manos son suficientes para explorar. En la tierra hasta las autoridades han aprendido qué hacer.

Narradora (CG): Pero en el agua todo eso se desvanece. Por ahora, el asidero de Josefina es la ayuda que pueda obtener del equipo de expertos en arqueología subacuática.

Josefina de León: Voy a agotar hasta donde tenga que agotar. Pero también ya estoy trabajando en meterme en la cabeza de que estás hablando de la presa Vicente Guerrero, de que hay cosas que no voy a poder encontrar.

Epílogo

Narradora (MS): ¿Qué es lo que un familiar de una persona desaparecida espera cuando narramos estas historias?

Narradora (CG): Porque nos parece importante que no sólo nosotras lo sepamos, sino también quienes nos escuchan, esta es la respuesta en voz de Josefina

Josefina de León: Mis expectativas son muy grandes, lograr saber dónde está, que alguien me diga por fin dónde está, que me llegue por fin.

Yo quiero que me ayuden a mí porque ya me cansé, estoy bien cansada, físicamente y moralmente ya estoy muy agotada.

Pensaba ponerme en pelotas en Palacio todos los días a ver si así me pasaban por toda la televisión internacional: ‘Miren está en pelotas. Díganle ya dónde está su hija’ para que se… (llora y ríe). Eso es lo que quiero.

Narradora (MS): Desde que terminamos el reporteo de esta historia y comenzamos su producción, en febrero de 2020, muchas cosas han cambiado.

Ahora el mundo enfrenta una pandemia por el coronavirus y las búsquedas de personas desaparecidas en México son una de las muchas actividades paralizadas debido a la emergencia sanitaria.

Por si esto fuera poco, los recortes presupuestales y una crisis de antaño en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas amenazan la continuidad de la institución, encargada de asistir y garantizar la reparación a las víctimas de delitos y violaciones a los derechos humanos, entre ellas las familias de las y los desaparecidos.

Narradora (CG): Gracias por escuchar el primer episodio de El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Sabemos que estas historias pueden ser muy duras, pero también creemos que necesitan ser contadas. Si crees que deberían llegar a más personas puedes hacer tres cosas:

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Espera el próximo episodio en Bajo Tierra o en donde escuches tus podcasts.

Narradora (MS): Queremos agradecer especialmente a Josefina de León, mamá de Cinthya Mabel y directora operativa de la Red de Desaparecidos en Tamaulipas, por su confianza, disposición y paciencia. Así como a todas las personas que de alguna manera contribuyeron para que este proyecto germinara, con sus sugerencias, tiempos de escucha, buenas vibras y porras para seguir adelante. A todas ustedes, gracias siempre.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Investigación, guión y narración: Celia Guerrero y Mayela Sánchez.

Diseño y producción de audio: Guillermo Tapia.

Voz: Natalia Luna.

Este podcast es una coproducción de Perifónicas y Bajo Tierra.

Muchas gracias por escucharnos.