Una investigación de la Facultad de Ciencias (FC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) vincula la mutación genética en moscas de fruta y el agua contaminada por metales pesados – aluminio, cobre y zinc -,  de la presa La Estanzuela, que abastece a los municipios de Pachuca y Mineral del Chico, una zona históricamente minera en el estado de Hidalgo. “Los resultados indican que el agua de la presa es genotóxica, capaz de inducir mutaciones en el modelo biológico”, señaló Alejandra del Rocío Rivera Estrada, una de las cuatro jóvenes científicas que llevaron a cabo la investigación.

De acuerdo con Ana Cecilia Luis, que también participó de la investigación, “si a ella [la mosca de fruta] esta agua la mutó implica que, a nosotros, como seres humanos, que tenemos muchas homologías genéticas con la mosca de la fruta, nos producirá un nivel de genotoxicidad; aunque aún es necesario averiguar de qué manera”, explicó. De acuerdo con los datos obtenidos, “es muy claro que afecta, solo habría que ver exactamente qué enfermedad o efectos tendría en la salud humana”, añadió.

Además de Cecilia Luis y Rivera Estrada, Elena Flores Callejas, María Fernanda Olivares Flores, todas alumnas de la carrera de Biología de la FC participaron del proyecto ¿El agua contaminada puede ocasionar mutaciones en los genes?, investigación que se originó en el Laboratorio de Genética y Evolución de la FC, con la asesoría de la académica Diana Patricia Ascencio Gorozpe. La investigación obtuvo el primer lugar en el concurso Expociencias CDMX 2020, en el área de biología.

Por la obtención del primer lugar en Expociencias CDMX 2020 representarán a la UNAM y a México en la International Science and Invention Fair (ISIF) 2021, que se efectuará en Indonesia en noviembre próximo.

A su vez, María Fernández Olivares expuso que existe evidencia de la contaminación de la presa en un estudio, por la presencia de distintos compuestos químicos. No obstante, sus efectos en modelos biológicos han sido poco estudiados, y precisamente “eso fue lo que hicimos con Drosophila melanogaster”.

Para este estudio las universitarias aplicaron el ensayo de mutación y recombinación somática (SMART, por sus siglas en inglés) en el organismo de la mosca de la fruta, lo cual permitió evaluar la existencia de los metales.

Las jóvenes científicas efectuaron tres muestreos del agua superficial y profunda en diferentes épocas del año, de la presa ubicada en el municipio de Mineral del Chico. A partir de las muestras del agua realizaron el ensayo empleando dos cruzas del insecto. “Drosophila tiene marcadores genéticos localizados en sus alas, y si éstos se alteraban al someter a la mosca de la fruta a esa agua, implicaba que en esa presa existe un potencial genotóxico”, explicó Alejandra del Rocío Rivera Estrada. Esta hipótesis de las alumnas fue comprobada por los resultados del estudio.

Con informaciones de la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM.