“En cada etapa de este nuevo movimiento, un número récord de prisioneros se han sumado y han forjado la unidad a través de líneas raciales y tribales mediante las cuales el sistema tradicionalmente ha sido capaz de mantener a lxs prisionerxs divididxs y controladxs.”

Del 21 de Agosto 2018, aniversario del asesinato de George Jackson, al 9 de Septiembre, fecha del levamiento emblemático de Attica, presxs en al menos 17 estados de los EEUU llevaron a cabo una huelga masiva para exigir el cumplimiento de sus 10 demandas. Esta fue la acción mas reciente de un creciente movimiento anti-racista y anti-imperialista, con memoria histórica y proceso de aprendizaje teórico-practico, que se viene gestando en el país a pesar de los mecanismos de disciplinamiento e intimidación del modelo carcelario estadounidense. La huelga fue convocada por un grupo de presxs en Carolina del Sur conocidos como Jailhouse Lawyers Speak (La Voz de lxs Defensorxs Presxs) en coordinación con el Incarcerated Workers Organizing Committee (IWOC) (Comité Para La Organización de los Trabajadores Encarcelados), y otros grupos de dentro y de fuera de las cárceles como respuesta de emergencia a un motín en el que perdieron la vida 7 compañeros. Organizaciones locales e individuos en cada cárcel han tenido que decidir de que forma participar en la huelga:  huelgas de hambre, huelgas laborales, sentadas colectivas pacíficas, y/o boicots de las empresas telefónicas y tiendas de las cárceles,  ya que varían las condiciones de aislamiento y represión de penal en penal.

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Demandas generales de la huelga nacional

  1. Mejoras inmediatas en las condiciones de las cárceles y políticas penitenciarias que reconozcan la humanidad de las personas
    encarceladas.
  2. El cese inmediato de la esclavitud en las cárceles. Todas las personas encarceladas en cualquier lugar de detención bajo la jurisdicción de los Estados Unidos,  recibirán a cambio de su trabajo el salario vigente en su Estado o territorio.
  3. La rescisión de The Prison Litigation Reform Act. Se pondrá a disposición de lxs seres humanos encarceladxs un canal adecuado para denunciar abusos y violaciones contra sus derechos.
  4. La rescisión de la Truth in Sentencing Act y la Sentencing Reform Act para que lxs seres humanos presxs tengan una posibilidad de rehabilitación y libertad condicional. Ningún ser humano será condenado a muerte por encarcelamiento o a cumplir cualquier condena sin posibilidad de libertad condicional.
  5. El cese inmediato de la desproporción racista en la imputación, sentenciación y negación de la libertad condicional a las personas Negrxs y Morenxs. A las personas Negrxs ya no se les denegará la libertad condicional cuando la víctima fue de raza blanca, un problema especialmente fuerte en los estados del sur.
  6. El cese inmediato de las leyes racistas “anti-pandillas” dirigidas contra las personas negras y morenas.
  7. Ninguna persona presa ha de ser excluida de los programas de rehabilitación por estar clasificada como delincuente violentx.
  8. La financiación de las prisiones estatales destinará una parte del presupuesto a ofrecer más servicios de rehabilitación.
  9. Se re-establecerán las becas Pell en todos los estados y territorios de Estados Unidos.
  10. El derecho a voto de todos lxs ciudadanxs confinadxs, ya sea que estén en prisión provisional o se encuentren cumpliendo sentencia, así como los llamados “ex-delincuentes”, debe ser tenido en cuenta. Se exige una representación. Todas las voces cuentan!