•  Condenamos los feminicidios y las desapariciones, especialmente de niñas y adolescentes.

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas recibió en su oficina de Atención Inmediata 18 casos de violencia contra las mujeres, durante los meses de enero, febrero y hasta el 15 de marzo de 2020. El 61 % son hacia mujeres de Pueblos Originarios Tsotsil y Tseltal, dos de ellas en riesgo directo a su vida. De estos testimonios se caracterizaron patrones de violencia feminicida que son permitidos y reproducidos de manera cotidiana ante la ineficacia de las acciones del gobierno en Chiapas para cesarlos.

Según los registros, del total de denuncias recibidas por Frayba y teniendo en cuenta que, en varios casos, la violencia es ejercida en dos o más ámbitos simultáneamente: ocho sucedieron en el ámbito familiar, seis en el laboral, cuatro en el institucional y seis en la comunidad. Involucrando en la omisión a autoridades de distintos niveles, incluidas las instancias encargadas de procurar justicia a las mujeres.

De acuerdo al tipo de violencia que las víctimas relatan en la denuncia: 3 son violencia psicológica, 7 violencia física, 7 violencia patrimonial, especialmente, el no cumplimiento de la pensión alimentaria tras una separación, 4 violencia económica; además se registran dos casos de violencia feminicida con agresiones físicas constantes, amenazas, hostigamiento e, incluso, con tentativas de feminicidio y un caso de transfeminicidio.

El Observatorio Feminista contra la Violencia a las Mujeres de Chiapas, publicó que durante el primer trimestre del año se perpetraron al menos 18 feminicidios. El periodo más crítico fue el mes de enero con 11 feminicidios, 6 de ellos en la primera quincena, de los cuales tres fueron niñas y adolescentes. El Observatorio Feminista reconoce que, ante la ausencia de datos oficiales con credibilidad, su información es “una mínima muestra de la gran y grave problemática que refleja el Estado”.

Por parte del Gobierno en Chiapas, una estrategia constante ha sido negar la dimensión de la emergencia por feminicidio en la entidad y no implementar los protocolos de investigación de acuerdo a estándares internacionales resultando la disminución mediática de las estadísticas de feminicidio. Por ejemplo, Jorge Luis Llaven Abarca, Fiscal General del Estado, en el mes de enero reconoció sólo 4 feminicidios y 2 homicidios de mujeres; dejando fuera de sus estadísticas al menos 7 feminicidios y doce muertes violentas de mujeres.

El Frayba condenamos de manera especial el aumento de las desapariciones y feminicidios de niñas y mujeres adolescentes en la entidad chiapaneca. La más reciente historia es la de Elizabeth, de 17 años. Según información publicada por el Observatorio Feminista, la adolescente estaba desaparecida desde el 31 de marzo y fue encontrada el día 02 de abril, en una terracería en el ejido San Pedro Ytniotix, en el municipio de Las Margaritas, hacia la frontera con Guatemala.

Del monitoreo en medios y en las plataformas de organizaciones sociales se visibiliza que no existe en la entidad un registro único de las desapariciones de mujeres, niñas y adolescentes y por el acompañamiento en casos observamos que las instancias de gobierno no cumplen con los protocolos de búsqueda inmediata. A la fecha, al menos 51 desaparecidas no han sido encontradas, entre ellas una niña de 4 años, de un registro de 69 en el primer trimestre del año. El 49% son adolescentes entre 14 y 18 años.

Por lo anterior, instamos al Estado mexicano a cumplir con las Observaciones Finales sobre el Noveno Informe Periódico de México, emitidas el 25 de julio de 2018, por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. Entre las cuales se encuentra: “Adopte medidas de carácter urgente para prevenir las muertes violentas, los asesinatos y las desapariciones forzadas de mujeres, en particular combatiendo las causas profundas de esos actos”.

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México

13 de abril de 2020

Boletín No. 07

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