Por Ñaní Pinto

El rapero Pablo Rivadulla Duro, conocido como Pablo Hasél, ha sido aprendido y llevado a prisión por nombrar en sus letras a la realeza española, en especial, al Rey Juan Carlos I, como “capo mafioso” y un “borracho tirano”.

El rapero y activista tenía la opción de entregarse voluntariamente a la justicia antes del pasado viernes, al ser condenado por la Audiencia Nacional a nueve meses de cárcel por “enaltecer al terrorismo e injuriar a la Corona” con su música. Pero Hasél sostuvo que si se entregaba sería “una humillación indigna”. Es así que se atrincheró en el edificio de la Universitat de Lleida, en Cataluña, con varios simpatizantes y activistas.

“Estoy encerrado junto a bastantes solidarios en la Universitat de Lleida, tendrán que reventarla para detenerme y encarcelarme. Es en el rectorado de la Rambla Aragó por si alguien de por aquí quiere echar una mano”, compartió Hasél en un mensaje por sus redes sociales.

Pero este martes (16) un fuerte operativo de los Mossos d’Esquadra (la policía autonómica catalana), con equipos antidisturbios, fue desplegada en la universidad desde las 6h30 de la mañana para detener al rapero Hasél.

Al momento de su detención Hasél gritó, “nunca nos callarán, muerte al Estado fascista”. Los agentes lo trasladaron al centro penitenciario de Ponent.

Mientras tanto, en diversas regiones de Cataluña se han desatado una serie de acciones directas en solidaridad con el rapero. “Como respuesta, entre las siete y las ocho de la tarde de hoy (16) se han convocado concentraciones a lo largo del territorio”, anunció la organización Alerta Solidaria en sus redes sociales. Por su parte, la Plataforma Absolución CS 13 Rosas también ha llamado a realizar movilizaciones convocadas para el día miércoles a las 17h.

En la ciudad donde ha sido detenido el cantante se han movilizado más de mil personas para demostrar su apoyo y también para realizar acciones directas. A la exigencia de libertad de este activista se han pronunciado más de 200 personalidades de la cultura, encabezadas por Serrat y Almodóvar, entre otros, quienes han firmaron una petición contra su sentencia, que fue confirmada por un tribunal español desde el lunes pasado.

Amnistía Internacional también compartió un mensaje en sus redes sociales argumentando que el arresto de Hasél era “una noticia terrible para la libertad de expresión en España”.

El rapero intuía un día antes que sería detenido y expresó en sus redes, iré a prisión “con mi cabeza en alto”, y también agregó, “no podemos permitir que dicten lo que podemos decir, lo que podemos sentir o lo que podemos hacer”.

Con certeza el activista y rapero continuará su resistencia desde la prisión, ya que en su propio video llamado “Nuestras Libertades”, sus letras anuncian, “la cárcel es otra trinchera, seguiré aportando. No veréis derrotado fascista”.

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